jueves, 1 de diciembre de 2011

Creatividad: esa gran incomprendida


Parece mentira que España fuera considerada durante los años 80 y principios de los 90 como una de las reinas de la creatividad publicitaria, un país que asombraba a agencias de todo el mundo y hacia que se mordieran las uñas de envidia. ¡Ojo! no estoy hablando de la prehistoria de la humanidad o de cuando Moisés decidió que el Mar Rojo era más bonito dividido en dos, sino de hace  no más de 20 años. Cierto es que el mundo ha cambiado mucho desde entonces pero me asombra más el hecho de como ha podido degenerar tanto la creatividad publicitaria española.

Está claro que siempre hay y habrá excepciones, pero me da la impresión de que tanto anunciantes como agencias ya no se arriesgan: tiran de ideas ya usadas o éstas se modifican tan solo un poco para tratar de seguir impactando al consumidor. ¿Pero cómo se puede impactar al consumidor sino se realizan ideas nuevas, originales, en denifitiva: impactantes?  Parece ser que la crisis económica ha hecho que los anunciantes sean más prudentes, precavidos, intentando ir a lo seguro y no arriesgar 8 millones de euros en ideas totalmente novedosas que transgredan lo ya existente. Al menos deseo pensar que esta es la razón principal: que se trata de una crisis momentánea, fruto de la economía, y no de una crisis de creatividad dentro de las agencias españolas.

Sin embargo, algunos días me levanto, abro Twitter y me encuentro con anuncios como el siguiente que consiguen enamorarme y conservar todavía la esperanza en la publicidad española: